A estas
alturas todo mundo se enteró de la desaparición de ANIMAX LATINOAMERICA. Sin
mediar explicación, la cadena SONY Enterteinment, no tuvo, no pudo o no quiso
preservar los contenidos del canal, que en un principio generosamente nos
brindó excelentes series de animación japonesa. Lo más grave es el hermetismo
con el que se condujeron nos obliga a pensar que en realidad les importa muy
poco los espectadores.
Ciertamente,
el mercado para la animación japonesa es muy grande en América Latina. Baste
con acudir a las convenciones que se organizan en algunos países para
contemplar a las multitudes que convocan. No obstante, la cadena americana
decidió mirar hacia otro lado, ignorando
al público que cautivaron con tanta facilidad y que pudo sostener el canal por
más de tres años, a pesar de las constantes repeticiones y la falta de
adquisiciones de material nuevo.
Es triste.
¿Cómo acabar con el mercado negro y la piratería, con la filtración de
contenidos por Internet, si se cierran los pocos espacios existentes?
¿Cuál es la
oferta para los OTAKUS de Latinoamérica ahora que este canal cierra?
Recuerdo la
publicidad cuando iniciaron: “MATAMOS A KENY…” ¿Cuál será ahora su estrategia? ¿”MATAMOS EL ANIME”?
Nooooo….
Con eso, SPIN empieza su ciclo con la mitad del cuerpo enterrado en la tumba
del desprecio…